Mi opinión no es válida, digo yo, pero ¿quién valida una opinión?
Hay quienes dicen que "el tiempo nos dará la razón". Me pregunto si el tiempo tendrá alguna especie de mística piedad como para darle la razón a todos. Me pregunto si, en verdad, es tan importante tener la razón, porque a mí sinceramente me parece una estupidez. No me caracterizo por tener un absoluto interés por tener esa cosa tan abstracta... pero, en fin, me estoy desviando del tema.
Las opiniones las valida, en todo sentido, quien las escucha, o lee, o ve, o por donde sea que le entre la opinión a quien llamaremos, por cuestiones de abreviación y respeto: "receptor". Este sujeto es el encargado de hacer que "el sexto sentido de las mujeres nunca falla" sea una verdad hecha y derecha con bases fundamentadas y comprobada científicamente.
Entonces, la validez de una opinión es, paradójicamente, absolutamente relativa. La opinión es definida por Platón como la forma de la palabra que se manifiesta entre el ser y el no-ser. Entendiendo al ser como el objetivo de la ciencia y el no-ser el objetivo de la ignorancia. De ese modo, la opinión es aquella que "tiene menos claridad que la ciencia y más oscuridad que la ignorancia" * * *.
En ese sentido, la opinión es la forma más común del pensamiento; y desde mi punto de vista (y el de Heráclito, quizás): la única forma del pensamiento en el mundo sensible. La manifestación de una manera de observar el universo y sus componentes. Afirmación que da más sentido a la famosa frase que se atribuye a Sócrates: "lo único que sé es que no sé nada". Pero esto nos dejaría con dudas sobre la existencia de ciencia e ignorancia fuera del mundo de las ideas, y una posible convivencia del ser humano en las dos dimensiones platónicas.
¿Tiene realmente sentido que el hombre estudie una cosa tan ambigua como la duda y la subjetividad a la que se encuentra atado todo nuestro universo? Una pregunta quizás demasiado ambiciosa como para intentar responderla en un artículo de un blog.
El punto es, en vez de preocuparnos por tanto tema de reflexión filosófica, que la opinión es solo una forma de ver las cosas y, no debe, de ningún modo ser interpretado como la verdad absoluta... Pero esa es solo mi opinión, que no sabemos si es "válida".
¡Qué jodido es este mundo!
* * * ABREU S., I. (2009) El Estudio de la Opinión Pública (Tercera Edición). Vadell Hermanos Editores. Cáp. I, pág. 22.
En ese sentido, la opinión es la forma más común del pensamiento; y desde mi punto de vista (y el de Heráclito, quizás): la única forma del pensamiento en el mundo sensible. La manifestación de una manera de observar el universo y sus componentes. Afirmación que da más sentido a la famosa frase que se atribuye a Sócrates: "lo único que sé es que no sé nada". Pero esto nos dejaría con dudas sobre la existencia de ciencia e ignorancia fuera del mundo de las ideas, y una posible convivencia del ser humano en las dos dimensiones platónicas.
¿Tiene realmente sentido que el hombre estudie una cosa tan ambigua como la duda y la subjetividad a la que se encuentra atado todo nuestro universo? Una pregunta quizás demasiado ambiciosa como para intentar responderla en un artículo de un blog.
El punto es, en vez de preocuparnos por tanto tema de reflexión filosófica, que la opinión es solo una forma de ver las cosas y, no debe, de ningún modo ser interpretado como la verdad absoluta... Pero esa es solo mi opinión, que no sabemos si es "válida".
¡Qué jodido es este mundo!
* * * ABREU S., I. (2009) El Estudio de la Opinión Pública (Tercera Edición). Vadell Hermanos Editores. Cáp. I, pág. 22.
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